23 de mayo de 2015

Julieta Venegas.

Cantautora de corte humanista. Aún no ha sido encasillada en ninguna corriente Pop, Rock o psicodélica cualesquiera.
Del concierto multitudinario a las canciones más íntimas. Del vídeo pop-rock al vídeo folk de corte hispano, pero sin tintes facilones de gasolinera o de vídeo de pub para distraer (por ahora).
 A pesar de que ha sido presentada varias veces en Los 40 Principales en España y México, creo humildemente que sigue en la brecha de las Nuevas Voces y que no ha caído en la música simplona del Pop aburrido, ya que condensa con facilidad la cultura de su pueblo mexicano y, a la vez, su propio ser en cada melodía.
Estoy escuchando algunas de sus canciones más nuevas. Siempre un ritmo diferente y, a veces, una voz invitada que no siempre es la de su pareja amorosa.
Es muy llamativa su combinación de culturas de Sudamérica, Norteamérica y Europa. Los préstamos de su propia tierra nunca rozan la presión de la canción mexicana tradicional y tampoco carecen de ésta, por lo que resultan muy agudas y originales en nuestros días, tan faltos de una cultura musical postmodernista. Puede ser que su voz no sea calificada como excelente, pero el Arte con mayúsculas no siempre se ha medido por la calidad en términos absolutos, sino también por la cantidad y la calidad-originalidad del conjunto.
Como un escrito en prosa o verso repetitivo a veces, seguido y poli-cromático otras, nos deleita con vídeos muy reivindicativos que su pueblo y el de fuera sabe bien apreciar.
Por algunos comentarios que leo, es una cantante que apenas recibe críticas. Las pocas que recibió cuando corrieron rumores -muy mal recogidos por la prensa del corazón y casi inventados- sobre su embarazo y su vida amorosa íntima, nos enteramos de que salió al frente y desmintió lo que NO era cierto.
Su música no se extrema hasta ser de muy de antes ni de muy ahora, en términos musicales; aunque sí en temática. Simplemente es una mezcla libre: folk, pop, vocal, rock, experimental... Para mí, es la proporción adecuada, el gin-tonic del amor, de la paz y de la armonía en tiempos que, para el ser humano, son mucho más desproporcionados de lo que parecen en un principio, a vista de noticiero matutino. Sin embargo, no olvidemos su faceta dura, su 'yo' más fuerte y social, que forma parte de todo el repertorio.
Julieta Venegas, digan lo que digan, no es un espectáculo más, una cantante cualquiera. Es parte de un grupo de creatividad magnífica. Sabe trabajar muy duro, cultivar el producto y vender o prestar algo multicultural, dinámico, vivo e intenso. Da un nuevo referente de salud, motivación y ética no-moralista (sin referentes evangelizadores-religiosos) que convierten y hacen avanzar a su música no sólo en un nuevo experimento, sino en una buena combinación contenido-continente, con significantes también más abundantes y nítidos: letra, ritmos complejos y nuevos instrumentos.
A todo lo anterior, añade un contenido feminista propio, fuerte, pero sin llegar a la nulidad del opuesto como tal -el hombre o el masculino-. Lo respeta y, tal vez por esto, logre un público tan variopinto, receptivo y fiel a lo largo del tiempo.
Precisamente es el tiempo el que está dando mucha calidad y fuerza a la obra de Julieta Venegas y su grupo, ya que permanece constante, sin los vaivenes típicos de otros grupos/cantautores. Su letra, su actividad creativa, sus viajes y su atractivo (basado en su personalidad) la hacen ser siempre o casi siempre novedosa. Espero que esta fórmula no se deteriore y que siga la misma trayectoria, ya que su música es muy buena, sus amigos-as fieles y su carrera musical sigue siendo prometedora.

"No hace falta." Julieta Venegas.

Entrada destacada

Suzi 4, The Rolling Stones and Totalitarism.

Last September, I was looking for some good music to listen to, when I heard something I was fascinated for: What it was? It sounded like...