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Mostrando entradas de marzo, 2025

"Fútbol zombi"

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 Juegan los zombis y las zombis, Animados esta tarde un gran partido, Equipo del Parche contra Equipo Chupachups, Con un balón de coco podrido. Unas velas alumbran el terrenillo, Y el público grita desanimado, Con linternas y cerillas que se apagan, "¡Venga ese portero, metan ya goles!" Pero más no puede ser. Se cansa el portero, vivo, trabajador incansable, ¡gol! Se cansa la defensa del otro equipo, el de los ingenieros, ¡gol, gol! Es un final de 24 a 27, algo increíble para los más vivos, Así es el nuevo fútbol de zombis, fatal, ¡da igual! Aquí lo importante es jugar, caerse y empatar. No importa estar vivo, estar muerto, Que haya buen rollito es lo importante, Al final, un gran baño con ropa y accesorios  en grandes charcos con champú y colonia barata.

"No me importa la hora"

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Cansados de cambiar tanto la hora, Salieron juntos todos a las calles, Para ver si el sol, a las doce en punto, Estaba en su cénit, como indicaban. Con palos en las manos, Furiosos o contentos, Empezaron a ver si el Astro Ardiente, proyectaba sombras más o menos verticales.

"El cable submarino"

Cable submarino al fondo, Conecta tu voz con mis sentidos, Por mucho que no estés aquí, Aunque todo lleve años guardado, Más me importa esta alegría, te percibo. Cables del fondo marino, Conectan datos dados por perdidos, Y aunque vea una serie sin sentido, Siento que te percibo.  De tu voz, impulso eléctrico a mi oído, Y otra señal hace que las neuronas detecten, Sonidos, espectros y formas, Radio, internet y frecuencias, Que en el pasado eran desconocidas. CFL, 2025

"Rosa de la mañana"

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Temprano, conocí a una amiga, Creí que se llamaba Rosa, Con su acento acatalanado , Veía su cara desde muy abajo. Con gorrita, alargada hacia el techo, Me contaba sus impresiones del árbol, que se encuentra en la finca adonde íbamos los escritores. De emoción , hablábamos sin parar, Le relataba o respondía, Que el lugar me sugería tal cosa Y ella que si la otra. Se volvía rápida la locución Y aseguraba que la emocionaba, Hablaba muy rápido pisándome Las pocas palabras que añadía. Era el bosque, el prado, la excursión, Las palabras que me robaba, Como si me leyera la mente: Es descanso, es remanso, es todo mental. Asombrado, coincidía con ella, En que tendríamos que volver pronto A ese lugar de campamento frío, Claro que sí -me aseguraba ella-. Y seguía su monserga, Que si esto y lo de más allá, Yo ilusionado, imaginando el lugar, Y las cosas que llevaría al camping. Siguió esta vez un dialogo directo, rápido sobre mi frente, Con su sombrerito calado de años treinta, Me di cuenta de que...