POESÍA: SIMÓN HERNÁNDEZ AGUADO.

PINCELADAS DE UN POETA ANDALUZ: SIMÓN HERNÁNDEZ AGUADO

Simón Hernández tiene dos o más de dos vidas, como cualquier artista que se precie, y no lo tildaría de 'de hoy en día' porque es un personaje que no se deja llevar por la seducción fácil de la fama o de la publicidad. 
Conocidísimo en su pueblo natal, Carboneras, Almería, por ser un luchador nato, sobre todo en las últimas campañas de las Juventudes Socialistas junto a D. Alfredo Pérez Rubalcaba. Que no sirva este hecho para encasillarlo, pues Simón es ante todo, un ser humano muy profundo y comprometido que podría renegar de cualquier ideología con tal de entregarse a su verdadera pasión, la Poesía.
Esta sí es su otra faceta, en la que Simón se muestra como un amigo espléndido y como una persona con talante, firmeza y sinceridad: Andaluz y con sentimiento a flor de piel.
Pertenece en parte a mi Generación, la que intenta que la Cultura no desaparezca. Es y fue lo que más me llamó la atención en él... Generación Desencantada, pero nunca Desanimada.
Empezó reflejando, en sus primeros poemas, el amor en estado puro, la amistad como la mejor de las cualidades y una pasión excepcional por la Vida con mayúsculas. Además, no se avergüenza en expresar su sexualidad, que sólo podría comparar con la gran poeta Clotilde Román, otra gran amiga, aunque de otra generación y con unos conceptos definidos sin tantas metáforas y más abiertamente. Aún así, Simón encarna y rinde un homenaje sincero, abierto y continuo a la Vida y al sentir que la acompaña, sea éste de puro dolor o de placer: sin ambiciones heroicas, místicas -salvo las de el Universo interior y exterior que le rodean- y que recuerdan a ese amigo-a que no lo dejan indiferente; al indefenso-a vagabundo o marginado de nuestros días; al cenizo y 'sindinero' que no puede, por serle imposible, ir contra su angustia existencial y su desespero; al vicioso y corrupto déspota (sin consciencia ni alma); a la amante herida o a la cualquiera; a su amiga-amante de siempre con un final cruel, no buscado por él.
Hernández Aguado honra sin dudarlo a sus antepasados familiares, y no por ello deja de ser un poeta LIBRE, sin dejar de ser consciente dentro de sus momentos de inconsciencia pseudo-colectiva.
De último, el poeta se emperra en expresar lo más suyo, desde lo más hondo e íntimo, con códigos indescifrables si no se leen y releen. Cuando recita lo que él cree tan sencillo, le cuesta: Es admirable. Para mí, humildemente es de lo que España y Andalucía adolecían. Si no lo vemos, estamos mal graduados. Es la continuación de "¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora, qué sienten los poetas andaluces de ahora?" La respuesta es Simón Hernández Aguado.
Simón también tiene una capacidad de libertad que descubrí hace unos pocos días en sus escritos. Me explico: es capaz de ser grande en su obra por no ser tan crítico con él   mismo como otros escritores de prosa y verso habían sido en el pasado. Es capaz de viajar a su infancia, a su pasado no muy remoto y de repente al presente. Eso sí, para mí resulta complicado, pero por ser complicado es especial. Metáforas, vida íntima, palabras universales que hace muy suyas (después nuestras). Hasta para una canción de flamenco crea su propio mundo, más que personal, abstracto. No quiero o no puedo opinar más, pues él mismo continúa creando, y eso es lo que importa. Cliquea en el enlace:
POEMAS DE LA JUVENTUD MÁS RECIENTE: S. H. A.

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